¡Nos encantó nuestra estancia en Casa Oliban! Marta es una anfitriona maravillosa. La casa es sumamente acogedora y las camas súper cómodas. Súper fácil llegar. Mi amigo y yo vimos la puesta de sol desde el pequeño parque a solo un minuto de distancia y pudimos observar las estrellas un poco más abajo de la ciudad, donde estaba completamente oscuro. La casa tenía una cocina completa, así que preparábamos la cena y jugábamos. Había una chimenea en funcionamiento, perfecta para pasar una noche acogedora y leer. ¡El desayuno fue excelente! ¡Todo hecho en casa! Marta también nos dio consejos sobre nuestras rutas de senderismo. ¡Definitivamente regresaríamos!
¡Todo fue increíble!